las medallas

el problema con las expectativas es que, muchas veces, los que están alrededor del que las genera las elevan a un nivel mucho más alto que lo que el propio afectado quiere, espera o necesita. sucede a cualquier nivel, pero ahora que chile está volcado (¿?) mirando la actuación de los nacionales en los panamericanos, el tema se hace más presente.

todos sacamos cuentas antes de un algo: en esta prueba debiera irme así, el camino estará más despejado por la línea 1 o la 5, vamos a sacar tantas medallas con x cantidad de oros… es en el último caso, de todas formas, donde “la presión del medio”, o el entusiasmo-jodedera de los que rodean, se hace más fuerte por la poca frecuencia con que logramos (¡!) éxitos deportivos, y por la nueva visibilidad que alcanzan: la cuarteta del ciclismo, ¿quién la ve si no es en panamericanos o en olímpicos? ¿quién va al velódromo a cada competencia nacional? sólo un ejemplo…

antes de venir acá, obvio, se traza un plan de desarrollo, en el que se piensa cuántas medallas debiera sacarse, de qué metal, y todo eso, atendiendo a las condiciones propias y de los rivales. pero los gerentes técnicos no son muy amigos de revelar esos planes, y es evidente: no quieren presionar, no quieren agregarle stress a tipos que, sin haber cometido delito alguno, de partida deben vivir en la villa panamericana.

por eso se celebran las medallas que están “fuera de cálculo”, como la de gonzalo mondaca en tiro, la de kristel köbrich en los cuatrocientos metros libres, esteban bustos en pentatlón moderno, o las de yeny contreras y mario guerra en taekwondo. entre comillas, porque si vienes acá, vienes a pelear medalla, pero no compites solo. y por eso, también, hay otras medallas que son más probables, pero no por ello seguras: todos pueden tener un mal día, todos pueden caerse. son humanos, fallan y tienen momentos de genialidad.

aparte que es re fácil hablar de los que un deportista debe obtener, casi como una obligación ligada a su futuro, a su vida. pero si hablamos de lo que otros “deben” hacer, no es tan fácil, ¿eh? la indulgencia es mucho mayor. es facilísimo ser padre o madre, hasta que te toca; estudiar, trabajar o dedicarte a algo, sin pensar siquiera en que necesitas la plata; gobernar, total basta con administrar la plata y ya… ¿ven? por eso, creo firmemente que cada uno (ob)tiene lo que merece y lo que debe ser de acuerdo al esfuerzo que le pone. sea una medalla, o sea el gobierno que tenemos.

Advertisement

~ por Manfred Schwager V. en Lunes, octubre 17, 2011, 23:46.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.